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miércoles, 12 de febrero de 2020

TUS MANOS EN MI PIEL

TUS MANOS EN MI PIEL


Pienso en ti a cada instante,
aún siento tus manos en mi piel,
y me invaden las ganas de estar contigo,
pensar en que nos unamos piel con piel.

Desear sentir tus manos recorriendome,
para entregar mi piel a tus deseos,
y así darle mis besos a ti piel ardiente,
sentir nuestros cuerpos cálidos por las caricias.

Beber nuestro aliento a besos,a sorbos,
para calmar la sed y el hambre de nuestras almas,
y que nuestros corazones al fin encuentren la calma,
solo con ese roce de tus manos en mi piel.

Eres el deleite para mis sentidos,
quien acelera mi corazón tan sólo al verte,
sí, verte con ese rocío por tu piel ardiente,
para libarlo suavemente, lentamente.

By: Cely Vargas
25 de enero de 2019
México
DRA



sábado, 21 de diciembre de 2019

SIEMPRE, LA MUJER.





SIEMPRE, LA MUJER.

La mujer tiene su encanto
aunque sean rubia, morena
o cualquier otro color
todas diferentes, que generan
la atracción.

Desde la juventud
puede uno quedar prendado
de determinada mujer
que se hace lo que se puede
para intentar lograr su querer.

A medida de se cumplen años
en cualquier momento
puede suceder, que otra mujer
se me haya colado en el corazón
sin saber por qué.

Puede que esté comprometido
y a ver que se puede hacer:
tratar de hablar con ella
para verificar que tan perfecta
no puede ser.

El resultado es tan grato
y deprimente a la vez
dado que su voz tan sensual
más me perturba el corazón
¡a ver qué puedo hacer!

La situación es delicada
se me presenta una disyuntiva:
tratar de conseguir su amor
o compromiso mantener
¡ya no sé qué hacer!

Esta cuestión me va a enloquecer
cuando tomé la decisión
de mi compromiso romper
me despierto
¡vaya, de la que me libré!
Juan Tejera Ojeda.
Juan Tejera Ojeda.-Entre prosa y poesía.

domingo, 29 de septiembre de 2019

Te amo


Te amo
Te extraño ,
Te quiero ,
Te anhelo ,
Muy sercas de mi corazón
Eres
Y siempre serás
Una bella ilusión ,
Que la vida me regalo .
No te quiero perder
Pero tampoco ,
Deseo
Obligarte
Conmigo estar
No dejare de amarte ,
Y tu lo sabes amor ,
Tampoco quiero
Rogarte ni limosnear
Amor ,
Tu sabes
Que muero de amor
Por ti
Y a si solo a si te amo yo ati

28/09/2019
Título
No te quiero perder
Autora
Maria Del Carmen Rosales Avila
País
México
Guadalajara México Jalisco

viernes, 13 de septiembre de 2019

EL MURO DE LOS SUEÑOS

EL MURO DE LOS SUEÑOS
(Cuento)

He comenzado a perder el rumbo. He caminado sin sentido y hablado tonterías. He pernoctado en el fulgor de la estrella polar, y el bosque es silencio durante las noches de verano, cuando el canto de las aves y el ruido de los insectos es como la introspección de un yogui en la soledad de una montaña muy alta, desde la que es posible contemplar todo el universo. ¡Mira, obsérvalo! ¡Qué grande y qué maravilloso es! Podría encontrar miles de razones para vivir y, así mismo, otras tantas para morir. Hay momentos en que te encuentras en el centro de la balanza y no quieres caer hacia ningún lado; es un estado de conciencia en el cual la noche se hace día y éste una masa incandescente de tiniebla. Me encuentro con toda esa gente compartiendo un lugar, una época, este silencio; cada uno medita en lo suyo; cada uno percibe un mundo diferente. Ahora ella me da un beso; no abro mis ojos. Nuestras manos se funden y nuestros cuerpos se encrespan; hemos derribado el muro de los sueños.
Autor:
Enrique Osorio Beltrán,
Bogotá, D. C., Colombia.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

¡¡La Ventana del Cielo!!


¡¡La Ventana del Cielo!!
Un rostro de Virgen
Abre la Ventana del Cielo
Un corazón ilusionado
Con ansiedad espera tu llegada

Un rostro tierno y divino
Unos ojos despiertos y soñadores
Unos labios de vino
Esperan la llegada de tu destino

Sobre las arenas de mi Cartagena
Unas huellas quedaron
En donde se bañan
Todas tus alegrías y penas

No ha sido fácil
En mi terruño tu estadía
La lucha es de todos los días
De frente y sin cobardía

En el Corralito de Piedras
Cosas agradables te esperan
Sus callecitas llenas de historias
Y el cariño de su gente buena

Idelso Puello Pérez
Autor

lunes, 19 de agosto de 2019

EXPOSICIÓN EL RESURGIR DEL AVE FÉNIX






EXPOSICIÓN DE PINTURA 
“ EL RESURGIR DEL AVE FÉNIX”
Desde el día 30 de agosto al 6 de octubre
Salón cultural: SAN MIGUEL
C/San Miguel s/n Arcos de la Frontera
Cádiz ESPAÑA
INAUGURACIÓN 30 DE AGOSTO A LAS 20:30
Quedáis todos invitados
Milagros Ríos
MÁS ALLÁ DEL VUELO DEL AVE FÉNIX HASTA ARCOS.
De un nido que apenas era perceptible, un huevo fue rompiendo la envoltura. Lo hizo poco a poco, como si tuviera vergüenza de despuntar su cabeza de escasas plumas mojadas, a través de esa primera rotura, a un mundo de complejidades donde vendría a morir. El calor que recibió para nacer no fue excesivo. Sí, mínimamente templado, como para decidir el momento en que su temperatura de pollo inocente e indefenso debía nacer al mundo. Dado el primer picotazo desde el interior del cascaron, la que antaño fuera su casa, en ese instante, se asemejaba a una cárcel que le impedía crecer. Liberarse. Aquella debiera ser su misión: liberarse. Y liberar.
De un salto al suelo, unos tropiezos en bamboleo zigzagueante y su diminuto cuerpo amarillento de Fénix dejó de tambalearse de derecha a izquierda para erguirse con vanidoso orgullo a pesar de su diminuto tamaño. Y así, exposición tras exposición, la pequeña ave fue creciendo. De una hermosa casa en la Alameda de Hércules, dos bellas sirenas con patas y garras leonadas y rostros de mujer lo alimentaron con gotas de leche de sus pechos en cuerpos de seres mitológicos. Ambas sirenas, hijas del antiguo Egipto faraónico, dejaban caer gotas de leche con las que alimentarlo y hacerlo crecer y creció alimentado por cuerpos de leona y pechos de mujer. Creció hasta extender sus alas más allá de lo creíble y preparado para volar y tocar corazones de un impulso. Saltó desde La Casa de las Sirenas. Dejaba el lugar donde lo amamantaron gota a gota, como matronas, sus dos sirenas. El lugar donde su alma halló su verdadera esencia y donde su destino fuera revelado.
Extendiendo las alas crecidas de amor más allá de lo natural, sobrevoló sobre la Casa de las Sirenas, desde una punta a otra de la Alameda de Hércules. Desde donde las estatuas de Hércules, Heracles griego, y Julio Cesar de Roma, lo contemplaron partir, sobrevolando el cielo azul de la trimilenaria Spal. Ambos la divisaban sobrevolando otros espacios de la ciudad mientras las madres que lo amamantaron guardaban aún caliente su ausencia.
El pájaro no era ya un pequeño y zigzagueante animalillo. Era una ave realmente hermosa, de alas imponentes con la cualidad de metamorfosear su color de dorado a carmesí y hasta pudiera llegar a ennegrecer las plumas en su momento final, antes del resurgir posterior a su sacrificio. Y extendió sus alas más allá de lo concebible hasta alejarse del cielo protector bajo el que consiguiera ser un imponente Ave Fénix. Se aproximaba al mar, con las fronteras de tierras que con su nombre aún recuerda sus orígenes. Y sobrevoló cielos nuevos en la frontera de Arcos sin dejar de divisar a lo lejos el azulado cielo de Sevilla.
Carmen Torronteras de la Cuadra

jueves, 8 de agosto de 2019

EXPOSICIÓN DE PINTURA “ EL RESURGIR DEL AVE FÉNIX”



EXPOSICIÓN DE PINTURA 
“ EL RESURGIR DEL AVE FÉNIX”
Desde el día 30 de agosto al 6 de octubre
Salón cultural: SAN MIGUEL
C/San Miguel s/n Arcos de la Frontera 
Cádiz ESPAÑA
INAUGURACIÓN 30 DE AGOSTO A LAS 20:30
Quedáis todos invitados
Milagros Ríos
MÁS ALLÁ DEL VUELO DEL AVE FÉNIX HASTA ARCOS.
De un nido que apenas era perceptible, un huevo fue rompiendo la envoltura. Lo hizo poco a poco, como si tuviera vergüenza de despuntar su cabeza de escasas plumas mojadas, a través de esa primera rotura, a un mundo de complejidades donde vendría a morir. El calor que recibió para nacer no fue excesivo. Sí, mínimamente templado, como para decidir el momento en que su temperatura de pollo inocente e indefenso debía nacer al mundo. Dado el primer picotazo desde el interior del cascaron, la que antaño fuera su casa, en ese instante, se asemejaba a una cárcel que le impedía crecer. Liberarse. Aquella debiera ser su misión: liberarse. Y liberar.
De un salto al suelo, unos tropiezos en bamboleo zigzagueante y su diminuto cuerpo amarillento de Fénix dejó de tambalearse de derecha a izquierda para erguirse con vanidoso orgullo a pesar de su diminuto tamaño. Y así, exposición tras exposición, la pequeña ave fue creciendo. De una hermosa casa en la Alameda de Hércules, dos bellas sirenas con patas y garras leonadas y rostros de mujer lo alimentaron con gotas de leche de sus pechos en cuerpos de seres mitológicos. Ambas sirenas, hijas del antiguo Egipto faraónico, dejaban caer gotas de leche con las que alimentarlo y hacerlo crecer y creció alimentado por cuerpos de leona y pechos de mujer. Creció hasta extender sus alas más allá de lo creíble y preparado para volar y tocar corazones de un impulso. Saltó desde La Casa de las Sirenas. Dejaba el lugar donde lo amamantaron gota a gota, como matronas, sus dos sirenas. El lugar donde su alma halló su verdadera esencia y donde su destino fuera revelado.
Extendiendo las alas crecidas de amor más allá de lo natural, sobrevoló sobre la Casa de las Sirenas, desde una punta a otra de la Alameda de Hércules. Desde donde las estatuas de Hércules, Heracles griego, y Julio Cesar de Roma, lo contemplaron partir, sobrevolando el cielo azul de la trimilenaria Spal. Ambos la divisaban sobrevolando otros espacios de la ciudad mientras las madres que lo amamantaron guardaban aún caliente su ausencia.
El pájaro no era ya un pequeño y zigzagueante animalillo. Era una ave realmente hermosa, de alas imponentes con la cualidad de metamorfosear su color de dorado a carmesí y hasta pudiera llegar a ennegrecer las plumas en su momento final, antes del resurgir posterior a su sacrificio. Y extendió sus alas más allá de lo concebible hasta alejarse del cielo protector bajo el que consiguiera ser un imponente Ave Fénix. Se aproximaba al mar, con las fronteras de tierras que con su nombre aún recuerda sus orígenes. Y sobrevoló cielos nuevos en la frontera de Arcos sin dejar de divisar a lo lejos el azulado cielo de Sevilla.
Carmen Torronteras de la Cuadra