Te embriagaron las lunas,
las albahacas perfumadas
y algunas palabras perdidas
en poemas dedicados a nadie
que te han llenado de nostalgia.
Pero quizás más tarde
podrás cosechar los frutos
esos que hoy has sembrado.
Te llenarás de alegría
con el aire entrecortado
por el viento vagabundo
y el agua de lluvia derramada
desde una nube envidiosa.
Pero a la vez ríe airosa
por haber colaborado
para que surjan bellas frutas
bajo la luz de la luna
o del sol a mediodía
para llevar a la mesa
multicolores manjares.

Malania

Imagen: R. E. Ch.