domingo, 11 de junio de 2017

EL PRINCIPE

EL PRÍNCIPE.
El otro día vino a verme un príncipe, no sé de dónde, y no sé qué historia me contaba.- Aducía; que yo era la persona, el ser humano y el maestro; que podía idealizarle “la frase más perfecta aún no conocida jamás"… pues, él, argumentaba que de esa manera, solo yo habría de crear sus más preciados pensamientos.
Me preguntó si yo le pudiese sacar de este impensado brete, y , hacerle el hombre más afortunado de la tierra.
Cuando lo recibí en la entrada de mi casa, no sabía ¡ el porqué de su visita, y desde tan lejos!
… Con el correr de los minutos, entendí su congoja y su preocupación.- Yo le comuniqué que aún no estoy preparado para ello. Que aún, sigo en mis desvelos de noches interminables; que aún sigo trabajando en el elixir perfecto, que tal vez sea muy complejo realizar su pedido. – Él alegó desesperado; que yo era el único; que le habían informado de buena fuente, que mis trabajos resultaban un cien por ciento efectivos. Que, no debería existir ningún error.
-Le expliqué, que sí, que en realidad me dedicaba a esa profesión; pero que en realidad, a veces no me sentía muy seguro de hacerlo bien. - Que en este oficio, a veces , las noches y los días no alcanzaban para idear “ un final feliz”.-
…Inmediatamente él adujo con su chillona voz y sus ojos muy saltones, que en estos momentos no había tiempo para esas dubitaciones.- Le dije- … que viendo su angustia, haría todo lo que esté a mi alcance.-
-Luego, no tuve más remedio que ofrecerle a toda su comitiva mi hospitalidad y recibimiento en mi pequeño hogar .-
El vanidoso y diminuto príncipe o rey de, no sé dónde, hacía gestos y señas. Segundo después, hablando en su lengua, ordenó que le trajeran sus asistentes, un gigante corazón de color rojo púrpura; cuando lo trajo hasta mí, deduje que estaría hecho de un aterciopelado muy costoso y bordado en un hilo oro, embelesado y adornado en rubíes de un rojo muy intenso.- El rey repuso:- Lo único que le faltaría a este corazón, “ su gran culminación ,- su obra maestra”.-
…Entonces, viendo aquella requerida solicitud, tomé la rápida decisión de darle un final a cuyo requerimiento del vanidoso rey o príncipe.
-Inmediatamente- sus asistentes acercaron el enorme corazón, que hasta parecía esos peluches que se venden por allí. – Tan solo habría que terminar aquella obra casi perfecta, casi única e invaluable. Porque después de allí, partirían con destino final “ su reinado”- ( lugar donde residía su prometida y futura reina y esposa).-
El diminuto príncipe acercó a mí una bella pluma bañada en oro, y un pequeño y vidrioso tintero color sangre.- dijo – ahora, escriba usted Poeta. …
Para mi amado y eterno amor:” Os dejo aquí impreso, que, por esta sangre; viviré y moriré por ella”.-
Autor: Mark.-Mario E. Castillo.-

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VISION UNIVERSAL MAGAZINE NUMERO 24